La "envidia del pene" y la personalidad femenina

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Envidia del pene
El concepto de “envidia del pene” que Freud asignaba a las mujeres buscaba describir una característica de la personalidad femenina que había percibido y que se hallaba fuertemente arraigada en la sexualidad. En la representación de Freud se supone que en cuanto las niñas conocen que no tienen algo que sí tienen los niños surge en ellas la envidia. Uno de los problemas de esta idea es que Freud pertenecía a una sociedad burguesa extremadamente machista en la que la mujer tenía un límite muy definido de lo que podía y no podía hacer, de lo que podía y no podía ser. El propio Freud acabó aplicando estos prejuicios a su concepción de la mujer hasta llegar a clasificarla de una forma más o menos encubierta como “hombre sin pene” o, lo que es lo mismo, como un hombre incompleto y de segunda clase. Entre otras cosas no quiso ver, por ejemplo, el proceso inverso. Es decir, lo que la psicoanalista Karen Horney describió como “envidia del útero” por parte del hombre.
Pese a los desaciertos de la idea original de Freud hay un dato que sí parece más claro, el que la mujer tiene una mayor tendencia a conseguir algunos de sus objetivos por medio de los demás más que por sí misma. Ciertamente este rol puede ser desempeñado por ambos sexos, pero en el caso de la mujer se podría decir que es un camino para el que es más proclive debido al origen sexual de este rasgo del carácter. Si en el sexo el hombre “da” (incluso pese a la racanería del carácter de muchos de ellos), la mujer se posiciona en el rol de “recibir”. En este sentido podría comprenderse algunas de las motivaciones de la preocupación femenina por lograr atractivo. Lo que tiene de peculiar el buscar atractivo es que la forma de medirlo no depende del que lo busca, depende del resultado que obtenga quién lo persigue. Por este camino se va perdiendo la perspectiva de lograr las cosas por sí mismo y se espera conseguirlas por medio de los demás.
El carácter sexual de esta “envidia” (seguramente envidia no es la palabra más adecuada) tiene más bifurcaciones. Por ejemplo, podría decirse que, en cierto modo, el sexo termina para el hombre con el coito mientras que para la mujer el proceso puede no terminar aquí. Es decir, si la mujer ha quedado embarazada el proceso iniciado en el sexo continúa en alguna medida, no debe de afrontar inmediatamente “la nada” como el hombre. En cualquier caso lo decisivo es comprender cómo esta característica sexual se arraiga en el carácter. Cuando una mujer es consciente de que hay cosas de gran importancia para ella (algunas incluso decisivas) comienza a desarrollar la inteligencia por unos caminos distintos a los que suele utilizar el hombre. Aunque también existe la vanidad masculina lo más frecuente será que el hombre sienta motivaciones del exterior e intente alcanzar los objetivos por sus propios medios.
¿Qué nos deja entonces esta orientación femenina del carácter? ¿Quizás a personas proclives a manipular a los demás y a los del otro sexo con especial interés? En cualquier caso hay que reconocer que los manipuladores pueden estar en todos los bandos y que pueden tener otras motivaciones.

10 comentarios:

El Museo de la Luna :
14 de octubre de 2010, 2:49

Sabia colección de blogs y grande la generosidad al compartir tanta buena información. Las neuronas se conectan y al entrar aquí se recuperan del luto que deben guardar habitualmente por tantas hermanas muertas en otros blogs. Una auténtica masacre colectiva cotidiana. Menos mal que en algunos casos llegan a pequeñas islas u oasis donde reorganizarse para sobrevivir al naufragio, o al desierto, que es Internet en muchas ocasiones.

Bravo por la valentía de pensar y por hacerlo de manera tan personal, profunda y estimulante. Sí, la palabra más adecuada es esta última. Estimulante neuronal. Costará tiempo asimilar el tremendo contenido que hay en todos los blogs de su perfil, lo cual es una suerte. Muchas gracias por compartir, es un privilegio. La gente debería darse cuenta de que entre las cosas gratuitas a veces hay diferencias tan grandes como la noche y el día.

Cinco estrellas para estos espacios. Y escribimos aquí porque nos ha parecido el más atractivo de todos, de entrada, por su provocación inteligente. Las primeras en apreciarlo deberíamos ser las mujeres con materia gris en buen funcionamiento.

blues :
17 de octubre de 2010, 6:17

No me siento merecedor de tantos elogios pero, en cualquier caso, te agradezco la amabilidad y la visita.

Un cordial saludo.

Anónimo :
5 de enero de 2012, 4:21

concuerdo en que hay bastantes mujeres estúpidas que no desarrollan su inteligencia y no hacen nada con su vida y por culpa de estas, el resto dónde yo, me incluyo salimos perjudicadas, por la mediocridad de estas, quizás, estas necesiten manipular, dudo que una doctora en física nuclear o una compositora de música clásica de renombre necesite hacerlo, pero aunque coloquemos a la maternidad como algo realmente sagrado y bello no creo que recién allí la mujer "comience a utilizar su inteligencia"... muy freudiano el artículo, pero estamos en otros tiempos hace rato, y dónde hay mujeres que si son alguien y no manipulan a nadie, las que lo hacen primero nisiquiera son buenas madres, atte, nn internacional

Flipao :
9 de enero de 2012, 15:15

"O una compositora de música clásica de renombre"


Sí, como esta que no me sale el nombre....esto...es que hay tantas durante la historia de la humanidad que me confundo...ay, cómo era.

Bieiris :
10 de enero de 2012, 18:52

Por si quieren ir apuntando:

-Hildegard von Bingen
-Barbara Strozzi
-Nadia Boulanger
-Germaine Tailleferre
-Galina Utsvolskaya
-Eleni Karaindrou

Flipao :
13 de enero de 2012, 18:50

No, si ya sabemos todos que existen mujeres compositoras. Lo que pongo en duda es que el trabajo de alguna llegue a la calidad de un hombre. Las obras maestras universales son principalmente masculinas y seguirá siempre así por mucha política coactiva de igualdad feminista que haya. Ninguna mujer, repito, ninguna mujer tiene algo que hacer con un Bach, Monteverdi, Pachelbel, Scarlatti, Boccherini, Mozart, Debussy, Brahms, Chopin, Beethoven, Wagner, Vivaldi, Tchaikovsky, Haydn, Handel, Verdi, Puccini, Rossini, Orff, Mendelssohn, Schubert, Liszt, Ravel, Albéniz, Dvorak, Mahler, Strauss, Schumann, Gershwin, Bernstein, Coltrane, Davis, Mancini, Morricone, Williams, Presley, Beatles, Presley, Jackson...

Ay, no sigo que me duelen los dedos.

Bieiris :
13 de enero de 2012, 20:57

No quiero entrar en discusiones estériles ni bizantinas, pero presupongo que si está tan seguro de que ninguna mujer supera en talento musical a cualquiera de los nombres que cita, es que debe de tener una cultura pasmosa, en particular en lo que se refiere a mujeres compositoras, cosa que admiro sin lugar a dudas. Una pregunta, ¿ha escuchado a alguna de las compositoras que cito en mi anterior mensaje? Sin ir más lejos la señora Coltrane demostró su talento en la composición y se la considera una artista más que solvente en ese campo. Se la recomiendo, por si no la conoce. Hágame caso, los prejuicios son un incordio a la hora de acercarse al arte, sobre todo cuando se basan en un argumento tan peregrino como la entrepierna. Se pierde uno muchas cosas y muy interesantes por el camino.

Flipao :
14 de enero de 2012, 13:35

Te cambio a cualquiera de tu lista (o incluso todas) por Martha Argerich. Aparte de poco conocidas alguna que otra está bien para pasar el rato pero la mayoría son de perfil bajo o mediocre. No exageraría si digo que el poco renombre que tienen es por el hecho de ser mujer.

Y sí, estoy completamente seguro que nunca vimos/vemos/veremos una versión femenina de Bach, Beethoven, Mozart, Brahms, Chopin, Haydn, Vivaldi, Debussy... Hay que estar muy envalentonado para negarlo.

Sex Shop :
4 de julio de 2012, 3:41

Muy buenooooo!!!!!!!!!!!!

Anónimo :
13 de agosto de 2012, 20:19

te olvida de vangelis hermano...

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